
Dualismo. Algo presente en mi vida de una extraña manera.
Siempre he creido que la personalidad, o nosotros mismos, o la vida misma, no es más que la suma de una infinidad de piezas de un rompecabezas sin solución, y que a lo largo de nuestra vida vamos montando, y algunas partes se quedan tal cual para siempre, otras cambian con los años, y a veces todo el puzzle se desmorona por razones dispares.
Y todas las piezas no tienen el mismo color. Ni tienen una posición determinada. Y es a lo largo de la vida cuando decidimos que color va en que lugar, siendo nosotros mismos el mismo puzzle.
Pero al final, todo se simplifica con dos tipos de piezas: Las que nos gustan, y las que no. Las buenas, y las malas. Pero cada uno tiene sus propias preferencias, y ahí estan nuestras diferencias, aunque, normalmente, en general tenemos un puzzle vital parecido.
Todos creemos tener las piezas buenas... pero ¿Realmente son todas buenas? Al final todos creemos tener la verdad, pero la verdad, no tiene una cara. Tiene varias, mínimo dos. Como escuché hace poco, a Adolf Hitler, Franco o a Fidel Castro habia gente que le quería, y también muchos que les odian... ¿Acáso uno de los dos grupos estaba equivocado? ¿La verdad absoluta existe?
Pues con esta paja mental recurrente en mi vida, he creado un blog. Bienvenidos a Dos Caras:
Ya que Don Efter Stormen me ha descubierto el pastel esta mañana, pues ya he aprovechado y he escrito este mensaje que lo tenía por hacer. No esta siendo la mejor época para mis blogs, ya que entre una cosa y otra no me puedo centrar en ellos.
Se intentará llevar, y también, ya que he abierto el blog de Dos Caras, me pasaré más por los blogs de los demás que tengo muuuchos pendientes. A ver si las obligaciones me dejan.