Mostrando entradas con la etiqueta Relato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relato. Mostrar todas las entradas

5 de abril de 2010

Una experiencia religiosa


Helo aquí me encontraba en mi hogar cuando un pequeño animal llamó mi atención, molestándome en mis que haceres diarios nublando mi mente con su contoneante movimiento. Viéndole mi ira subió queriendo terminar con su danzante baile. Pero un pensamiento embriagó este sentimiento: ¿Qué idea recorrería las pocas neuronas de aquel pequeño díptero? Un ser de dimensiones titánicas amenazaba con acabar su vida siendo aplastado, sin saberlo él, simplemente por el hecho de estar. ¿Que ocurriría en el caso de que un ser superior estuviese ahí tratando de acabar con vuestra vida decidido por sus propios designios?

De esta forma tan poco ortodoxa, comprendí la realidad de la religión. De la religión dura, aquella de las normas estrictas e inverosímiles, piadosa de sus actos y temerosa de lo que va a ocurrir. Aunque no esperan manotazos provenientes del cielo, parece que son más adecuados los meteoritos y las lluvias solares.
La otra, la blanda y sin sentido, la hemos visto estos días porque son la mayoría que recorren las calles de nuestras ciudades en esta Semana Santa. Personas de todas las edades, que no se acercan a una iglesia a no ser que les prometan algo de alimento gratuito después, afirman su debotismo paseando y adorando ciertas imágenes diferentes, en contra de aquel mandamiento de No adoraras falsos ídolos, que, por cierto, la Iglesia Católica a eliminado a gusto, ya que la Macarena no se puede comparar con la Trianera ni el Gran Poder con el cristo de los gitanos...
  • ¿Y a que religión verdadera debería adorar? - Me contó en ensoñaciones mías aquel insecto que provocó tal duda
  • Pequeño insecto, la religión no es verdadera o falsa, la religión es lo que tu quieras que sea. Pasarás a mejor vida de una forma u otra.
Y así pasó. Ahora es una nueva mancha en mi pared.

25 de septiembre de 2009

La historia del Panda


Pobre panda. Después de lo que le hizo a su madre, y todo internet riéndose de la situación, ésta no hizo otra cosa que ignorarle y convertirlo en el pandita negro de la familia. Esto marcó la vida del panda durante el resto de su vida.

Más de una vez quiso hacer las paces con su madre, intentando quedar con ella en distintos lugares, pero ésta jamás se presentó a las citas. Esto hizo al pequeño panda entrar en una profunda depresión.

Pensaba que su vida carecía de sentido. Sin el calor de una madre que le diese consejos para ligar con otras panditas, o sin que le pasase durante sus primeros años de independencia tuppers con su rica comida, ¿Qué iba a hacer?

Un día en la bañera, no aguanto más. Quiso coger la vieja estufa que había en el baño y arrojarla dentro para electrocutarse... pero no tenía dedos para hacerlo. Con su cordura al borde del colapso, decidió que su final había llegado.

La policía se lo encontró colgado de la escalera, de la cuerda de su albornoz de ducha. No trascendieron los detalles del macabro hallazgo, aunque nadie sabe como pudo hacer el nudo de la horca sin dedos...

Al lado del cadáver, se encontró un papel: "Mamá, no puedo vivir sin ti. Te quiero". Concisa y dura nota de suicidio, que rubricaba con una equis.


La noticia de su muerte se le une trágicamente a la de que su madre es posible que se encuentre embarazada. Buena suerte con este, señora.

10 de noviembre de 2008

La Paciencia

Ilustración de Michael Mucci

Dejando la inopia que me sustentaban mis eternos pensamientos, volvieron a mis sentidos un cúmulo de ideas trastabilladas, traducidas en un conjunto de vocablos desordenados. Mi precoz experiencia en la materia me decía cual era la mejor arma en esos instantes, ya que el feroz endriago que tenía delante no cejaba en su apetito, ni su peligrosidad se veía mermada por la herida de la que hacía gala, de hecho, era todo lo contrario.

Desde tiempos inmemoriales la vida me ha preparado para situaciones de ese tipo. La sangre de mi sangre, sin ir mas lejos, poseía el dudoso don de la eterna locuacidad. El devenir de los años me hizo aprender cual era el arma que me haría sobrevivir a tal afrenta: Un arma de doble filo, ya que es como una droga que confiere al portador el escudo perfecto, pero que a su vez desafila la propia lanza. Este arma es la paciencia, y yo poseo tal arma.

E ahí me encontraba yo, donde los lujuriosos y desordenados fonemas del endriago enturbiaban ya mis propios razonamientos y acciones, repitiéndose hasta la saciedad las mismas situaciones una y otra vez, presentándose cuestiones que me eran imposible contestar, e incluso habiendo peticiones de baja moralidad totalmente irresolubles...

Sin embargo, ese endriago es nuestro endriago. Un gusto usar nuestra arma contigo, y ojalá por muchos años.
han visitado la Luna conmigo. Este blog no hace apología del comunismo ni de la URSS.
¡Gracias por la visita, Camarada!
¿Y si los soviéticos hubiesen llegado a la luna? v2 por Lukas ThyWalls. Con la tecnología de Blogger.