
Hace un tiempo leí sobre unas desarrolladoras de videojuegos que me pareció muy interesante, sobre todo en que es este mundo del capitalismo, y en particular, un ejemplo de lo que se esta convirtiendo la industria de los videojuegos.
Había dos desarrolladoras bajo el control de una distribuidora, llamémoslas Pepa y Paca, y a la distribuidora "La Jefa". No quiero dar nombres puesto que son algo conocidas y no quiero favoritismos de una u otra.
El Grupo de Pepa siempre nunca se ha dejado llevar por las modas, nunca ha hecho un gran juego ni la critica ha estado especialmente con ella, sin embargo, siempre ha estado en buena consideración de la Jefa, puesto que siempre ha cumplido las supuestas expectativas que proponía la distribuidora, dándole los medios adecuados para poder crear, a pesar de que ni la critica ni las ventas hayan sido de primer nivel. De hecho, la critica siempre ha dado muy fuerte a Pepa y a la Jefa, por hacer juegos anodinos y repetitivos, incluso sacando mas de un juego al año, usando la misma idea decenas de veces hasta hacerla vomitiva. Sin embargo, este sistema tiene su público, y dentro de ese público funciona, a pesar de ser juegos realmente de calidad media o baja.
Por otra parte tenemos al Grupo Paca, que al contrario que los de Pepa no destaca por los medios con los que cuenta, por lo que sólo saca un juego cada algunos años. Sin embargo tenemos que la crítica esta con ella, generan cierta simpatía entre los medios, a pesar de no ser en ningún momento una de las empresas punteras y que las ventas no sigan a la par de las críticas. La Jefa nunca la ha colmado de grandes medios a pesar de ser capaz de generar beneficios en cada uno de sus trabajos, tal vez porque los trabajos de Paca no se encuentran dentro del target comercial de la Jefa, o si acaso habrá otras razones. Nadie lo sabe.
Entonces va y es cuando perplejo me quedo, cuando Pepa intenta separarse de la Jefa para entrar en otros ámbitos dentro del desarrollo en computadoras y la Jefa no se lo permite haciendo todo tipo de triquiñuelas para ello. Y no solo eso, sino que después de varios problemas dentro de la Pepa, a la Jefa no se le ocurre otra cosa que intentar convencer a la Pepa para volver a su etapa mas oscura desarrollando FPS o juegos de Acción Subjetiva bajo un motor de segunda fila, algo inconcebible ahora mismo en la industria del ocio electrónico para conseguir algo que se pueda llamar aceptable.
Mucho peor se puede poner la cosa, puesto que Paca ha entrado en problemas financieros después de su ultimo fracaso en ventas, que no en crítica, y sumado a todo lo que le sucede a Pepa se encuentra en una situación algo complicada, por lo cual la Jefa ha tenido que tomar cartas en el asunto.
¿Que debería hacer la Jefa? ¿Dejar a que los trabajadores de Pepa sigan su camino y centrarse en Paca? ¿Dividir las fuerzas para sacar adelante todo a pesar de que la Jefa no tenga los medios suficientes para poder hacerlo? ¿Centrarse en otras desarrolladoras distintas a pesar de no tener la misma influencia en sus proyectos como con Paca y Pepa?
Aunque parezca extraño, no sólo la Jefa se ha centrado en salvar a Pepa de la quema, sino que ha tardado en reaccionar a los problemas que ha tenido Paca, a pesar de que los problemas de Pepa a largo plazo no se puedan solucionar. De hecho hay quien se inclina a pensar que si la división de juegos de la empresa para Wii tuviese problemas, la Jefa lo antepondría a las otras dos desarrolladoras, siendo esta división la menor dentro de toda la distribuidora.
Parece que hemos perdido la cordura dentro de este mundo capitalista y solo vamos a las soluciones, los lavados de cara y que la fachada siempre sea esplendida, dejando de lado el trabajo duro y bien hecho que a lo largo del tiempo tiene, evidentemente, sus frutos en crítica y público. Esperemos que no sea tarde para que todo este universo paralelo que es la industria del videojuego vuelva a la razón.